miércoles, 6 de agosto de 2008

LA CALIDAD PRIMARIA

En los últimos años se ha convertido en un propósito general el fomento a la calidad en los procesos de las compañías y en las instituciones de los diferentes sectores públicos o privados, quien puede oponerse a esta gestión que de una u otra manera será significativa para el logro de sus objetivos y lo que es mejor para la comunidad a quien seguramente van dirigidos sus esfuerzos.
Pero es bueno preguntarnos quien hace la calidad y de donde fluye la misma, seguramente vamos a descubrir sin mucha dificultad que para producir servicios o productos de calidad se hace necesario contar con personas, o empleados de calidad, una vieja premisa del Derecho Probatorio nos dice que “todo árbol podrido genera frutos podridos”, pero también el Derecho Civil nos regala el principio de que “lo accesorio corre la suerte de lo principal” sin calidad personal difícilmente se podra construir o generar servicios o bienes de calidad, primero el interior para luego ofrecer al exterior.
Las empresas se han venido preocupando por generar calidad en el Objeto dejando en menos instancia o en un segundo plano el desarrollo potencial del Sujeto, en este punto para aterrizar con el tema, es importante tener claro el concepto de la CALIDAD PEROSONAL.

Moller Claus, define la calidad personal como “las respuesta a las exigencias y expectativas tangibles e intangible tanto da las otras personas como de las propias, siendo tangibles todas aquellas expectativas concretas como pude ser: tiempo, durabilidad, seguridad, finanzas, función, entre otras. Las intangibles vienen hacer aquellos deseos emocionales como: la actitud, compromisos, lealtad, atención, credibilidad, atención, comportamiento y todas aquellas de orden emocional.
Tomando un poco el sentido en la definición de Claus, considero que podemos hablar de Calidad Personal cuando se manifiesta e incorporan valores humanos fundamentales, igualmente es valido señalar que la calidad personal o humana, no depende de las herramientas sino de la persona misma, no somos personas de calidad por lo que hacemos, sino por lo que somos, el ser es lo que nos permite la seguridad y la permanencia de la calidad.

Ahora bien existen algunas características que apuntan a una persona cuando esta tiene Calidad Personal, el experto en Ciencias José Vásquez Bonilla logra identificarlas así:
Podemos afirmar que una persona sujeto y objeto de la ética, tiene calidad.
Un individuo humano en equilibrio de sus rasgos internos con su medio ambiente, tiene calidad.
Una persona consciente de sus habilidades y en ejercicio de ellas, tiene calidad.
Una persona libre espiritual y emocionalmente pero respetuosa de su condición jerárquica y de su estado civil y social, tiene calidad
Una persona satisfecha en su trabajo, con armonía familiar, suficiente diversión y relaciones sociales satisfactorias, conciente de su condición de criatura y por lo tanto dependiente de un ser supremo, es una persona de calidad.
Una persona de calidad logra unificar todas las características y las lleva a cabo íntegramente. Esto ayuda a tener un equilibrio perfecto entre los entornos que lo conforman, es decir, lo psicológico, lo social y lo fisiológico.

Finalmente una conclusión en todo lo expuesto para la calidad personal es: un bienestar consigo mismo y satisfecho o casi satisfecho de las labores realizadas durante el día, tanto en el trabajo como con la familia, no sólo por la necesidad de tener una retribución económica sino por el servicio proporcionado, por lo anterior la empresa debe indagar mediante procesos o herramientas validas, la realidad del trabajador en su día a día, de manera que se puedan exteriorizar esas competencias personales de Calidad.

1 comentario:

Carlos Javier dijo...

En el ámbito de la dinámica empresarial contemporánea existe un concepto que cada vez está cobrando mayor valor: la responsabilidad social.

Uno de los ingredientes de la Responsabilidad Social Empresarial, es la llamada Responsabilidad Familiar de la Empresa, la cual tiene que ver con la "actitud" o disposición, con que la organización empresarial reconoce que sus trabajadoras y trabajadores tienen algo más que hacer en la vida que simplemente trabajar, y en consecuencia promueve una conciliación trabajo - familia.

Recientemente ha habido incluso quienes han empezado a hablar de la Responsabilidad Personal de las Empresas, para referirse a que esa conciliación no sólo debe promoverse en favor de la familia, sino también en favor del individuo como tal.

Este tema es muy interesante, y sin duda es algo de lo que los abogadas y abogados de las empresas debieran preocuparse por saber.

Si quiere indagar un poco más sobre el tema, le recomiendo lecturas de Nuria Chinchilla, así como los posteos de Alexandra Millán en la edición venezolana de Blog Responsable.

Incluso en mi blog va a encontrar un posteo relacionado con el tema.

Por otra parte, excelente Fernando, adelante con este nuevo proyecto. Me gusta la forma como acerca el Derecho a la cotidianidad, algo que nuestro oficio requiere con urgencia.

Un abrazo.