Cuando me detengo de manera involuntaria a pensar sobre la crisis y decadencia de los valores del hombre y de nuestra responsabilidad con la humanidad, sencillamente me vienen olas de impotencia desazón y un sabor a tristeza a dolor y a incertidumbre que me preocupan más de lo que ya me hace sentir estas sensaciones.
Me pregunto que le pasa a la humanidad que le pasa a las familias que le pasa al estado que le pasa a esos funcionarios que teniendo la oportunidad, la gran oportunidad de desempeñar su rol como es y para lo que fue creado; si se hiciera lo que se tiene que hacer y no lo que el ambiente o las circunstancias o la corrupción o la delincuencia desea que se haga, si las convicciones éticas y morales fuera infranqueables si los buenos los honestos lo vociferáramos lo anunciáramos y predicáramos sus delicias sus sabores y sus aromas de frescura de llenura de paz y de tranquilidad, si enseñáramos el placer de un peso bien ganado forjado y trabajado frente a los millónes de lo oscuro lo sucio y lo ilegal, si los bandidos se agrupan para mostrar poderío, por que no hacer lo mismo los hombres de amor de paz y de fe, para hacer fuerza y rodear, amparar todas las esferas de lo político, económico, social y blindar sus muros y funcionarios de ética, valores y principios, de dignidad y autonomía sin injerencias de proceder y actuar. Si hiciéramos y lográramos hacer sentir diferente esas conductas y comportamientos, mostrar el repudio y el rechazo general y masificado ese argumento pobre de mente y fuera de contexto en aquellos que hoy se posicionan bajo la fuerza la compra de conciencias, la corrupción o un arma como remplazo de la falta de palabra argumento que finalmente los lleva a una vida mal dirigida con respuestas o acciones incivilizadas.
Se necesita una revolución de lo ético y moral, requerimos de una renovación de principios y valores, debemos y tenemos que tener certeza que cuando mencionamos los organismos de justicia estemos en terrenos de justicia y no en tierras movedizas, que cuando hablemos de gobierno no tengamos que hacer clasificaciones o exclusiones para saber si estamos en escenarios de corrupción o de otra índole que la palabra gobiernos nos de certeza de transparencia, y lo que aun es mas significativo que cuando hablemos de ciudadanos tengamos claro que hay una sola calidad de ciudadano la que sale en el día a día hacer algo por su ciudad su país, a mejorar como persona para mejora de igual manera su entorno y no pensar que hay quienes salen en la búsqueda de mostrar su inteligencia delictiva robando y deteriorando no solo el patrimonio de esta generación sino de muchas venideras., “Primero fue la ciudad que la casa, y si robas a la ciudad donde quedaran las casas”
Finalmente, la maleza solo crece en el jardín cuando no se cuidan las rosas, los niños, la juventud de esta país son y será nuestras rosas, si pretendemos que crezcan solos, sin cuidados sin podar aquellos valores y principios invertidos y mal concebidos o pensar que se pueden educar solos frente a un computador entonces la maleza no podrá dejarnos ver la belleza del jardín. La ilegalidad se impone y se mantiene solo cuando, encuentra inercia, laxitud e indiferencia en una sociedad, cuando exponemos y expresamos nuestro tono moral y ético, muy seguramente no habrá mosca que se quiera parar encima del veneno ¿ENTONCES DONDE SE PARAN LAS MOSCAS?
Me pregunto que le pasa a la humanidad que le pasa a las familias que le pasa al estado que le pasa a esos funcionarios que teniendo la oportunidad, la gran oportunidad de desempeñar su rol como es y para lo que fue creado; si se hiciera lo que se tiene que hacer y no lo que el ambiente o las circunstancias o la corrupción o la delincuencia desea que se haga, si las convicciones éticas y morales fuera infranqueables si los buenos los honestos lo vociferáramos lo anunciáramos y predicáramos sus delicias sus sabores y sus aromas de frescura de llenura de paz y de tranquilidad, si enseñáramos el placer de un peso bien ganado forjado y trabajado frente a los millónes de lo oscuro lo sucio y lo ilegal, si los bandidos se agrupan para mostrar poderío, por que no hacer lo mismo los hombres de amor de paz y de fe, para hacer fuerza y rodear, amparar todas las esferas de lo político, económico, social y blindar sus muros y funcionarios de ética, valores y principios, de dignidad y autonomía sin injerencias de proceder y actuar. Si hiciéramos y lográramos hacer sentir diferente esas conductas y comportamientos, mostrar el repudio y el rechazo general y masificado ese argumento pobre de mente y fuera de contexto en aquellos que hoy se posicionan bajo la fuerza la compra de conciencias, la corrupción o un arma como remplazo de la falta de palabra argumento que finalmente los lleva a una vida mal dirigida con respuestas o acciones incivilizadas.
Se necesita una revolución de lo ético y moral, requerimos de una renovación de principios y valores, debemos y tenemos que tener certeza que cuando mencionamos los organismos de justicia estemos en terrenos de justicia y no en tierras movedizas, que cuando hablemos de gobierno no tengamos que hacer clasificaciones o exclusiones para saber si estamos en escenarios de corrupción o de otra índole que la palabra gobiernos nos de certeza de transparencia, y lo que aun es mas significativo que cuando hablemos de ciudadanos tengamos claro que hay una sola calidad de ciudadano la que sale en el día a día hacer algo por su ciudad su país, a mejorar como persona para mejora de igual manera su entorno y no pensar que hay quienes salen en la búsqueda de mostrar su inteligencia delictiva robando y deteriorando no solo el patrimonio de esta generación sino de muchas venideras., “Primero fue la ciudad que la casa, y si robas a la ciudad donde quedaran las casas”
Finalmente, la maleza solo crece en el jardín cuando no se cuidan las rosas, los niños, la juventud de esta país son y será nuestras rosas, si pretendemos que crezcan solos, sin cuidados sin podar aquellos valores y principios invertidos y mal concebidos o pensar que se pueden educar solos frente a un computador entonces la maleza no podrá dejarnos ver la belleza del jardín. La ilegalidad se impone y se mantiene solo cuando, encuentra inercia, laxitud e indiferencia en una sociedad, cuando exponemos y expresamos nuestro tono moral y ético, muy seguramente no habrá mosca que se quiera parar encima del veneno ¿ENTONCES DONDE SE PARAN LAS MOSCAS?